martes, 11 de agosto de 2026

alcoholismo

 

 Estaba scrolleando como de costumbre por el estercolero de reddit, y me he detenido a leer un post que trata sobre el alcoholismo.

Me ha invitado a reflexionar un poco sobre el tema al sentir esa frialdad que tiendo a sentir cuando suelo escuchar hablar a la casi totalidad de la gente.  

Uno ve que el objetivo de todos, o casi todos los que comentan, es el de encajar en la sociedad. Y para encajar en ella uno ha de aceptar las premisas que esta impone, sin importar que tales sean, literalmente, demenciales. 

En mi opinión, el alcoholismo es una mera consecuencia de esa demencialidad. Desde la familia en la que nacemos, hasta el resto de humanos que nos rodea, la cultura adquirida es algo omnipresente. Y esa cultura, no es tu amiga, no esta ahí para hacerte florecer, si no para someterte y explotarte en su propio beneficio. Tal promueve el autosabotaje como forma de conformidad social, el bien de la masa a costa de el del individuo. Ante tales circunstancias, cualquiera bebe por que cree que no hay alternativa a esa realidad. No hay un afuera por que esa misma cultura promueve el aislamiento del resto del cosmos. Lo hay, claro que lo hay, pero atisbarlo se convierte en una especie de tarea titánica de conseguir y mantener. Ya sea por la fuerza de la presión social y el valor en nuestras vidas que le demos al "mas vale mal acompañado que solo", o sea también por la propia degeneración genética, mental y espiritual que se promueve en medio de un entorno lleno de felicidad que apesta a lejía, beber se convierte en una forma de rebeldía subconsciente, una forma de soportar la insania social que busca someternos. Tal escape aboga por un punto efímero de cordura y está ritualizado en nuestra sociedad. Tiene sus mantras y sus templos, sus tipos de bebidas y de bares.

El alcoholismo, la depresión, la nostalgia, y cualquier otro sentimiento y comportamientos divergentes no son síntomas de una enfermedad, si no de una libertad censurada. La deuda de nuestra alma para con nosotros mismos es indestructible e innegable; esta cultura busca enterrarla bajo toneladas de basura. Tan arraigado está el control del sistema sobre el individuo medio que este llega a cuestionar sus propios sentimientos hasta el punto de calificarlos como enfermedades. Así de eficiente es el lavado de cerebro, insitucionalizado educativamente. Esos estados de ánimo, son nuestra humanidad haciéndonos tomar consciencia de que algo esta mal, y que no tiene por qué ser que todo eso que tan mal está, haya sido culpa nuestra. La sociedad, la cultura, el culto, se limita a echar balones fuera y a enterrar al monstruo que es bajo la estigmatización del individuo que lo desafía.

Qué va a poder esperar uno de una sociedad atomizada al extremo como esta en la que vivimos, en donde uno es feliz no por el mero hecho de existir, si no por el hecho de haber evitado, temporalmente, la soga al cuello que nos amenaza a todos. Una sociedad en la que es cada uno para si mismo y todos para nadie; rodeado de millones de personas es tremendamente fácil sentirse tan solo como en medio de la Antártida. De hecho solo las infernales relaciones de pareja pretenden soslayar ese elefante en la habitación, de una manera infinitamente inhumana y dolorosa, por eso el sistema lo promociona desesperadamente como única salida y redención, sinonimo de la perpetuación del mismo. Humillación, reciclaje, eres un desecho prescindible con fecha de caducidad. Brillas mientras encajas, y caes cuando esta llega. 

Los actos de altruismo popularizados por los medios de propaganda-comunicación se limitan a edulcorar una realidad devastadora de la que todos somos conscientes pero que negamos por puro terror. Es casi cómico pensar que la realidad supera a la ficción en el sentido de que la peor película de terror que puede existir es la de vivir rutinariamente tal y como se hace en esta sociedad. Se busca desesperadamente una felicidad estúpida por que nuestro estado sentimental por defecto en semejante desastre de civilización es el opuesto. Se busca ese pelotazo que te anestesie permanentemente de la realidad de la que eres bien consciente.... sucedáneos tontos, estúpidos, idiotas, que buscan enterrar la sabiduría de tu ser, pues el estado natural del ser es un estado de alegría de vivir que fluye sin esfuerzo alguno.... infelices todos, caminando hacia la felicidad manufacturada por el sistema, infelices por valorar mas el encajar, que ser quien se es realmente.

Recordad la normalización del control de daños, que tanto he mencionado en los directos. Recordad los topes, los raíles, los agentes, el absoluto coñazo aséptico de la salud mental y las taras del sistema. Recordad a la gente que defiende esas cosas y entended por qué. Una droga es tan adictiva como el mundo vacío de humanidad que te rodee. Una droga no tiene poder alguno sobre ti, lo que lo tiene es la frialdad que recibas del resto de los humanos que te rodeen. Sin eso no hay droga que valga. Si uno quiere humanizar, entre humanos inhumanos, es cuando la droga toma protagonismo, si así lo decides. Tu autodestrucción, es el reflejo individual de la autodestrucción colectiva de la humanidad. Tu propia naturaleza ejecuta una sabiduría superior sin siquiera tu ser consciente de ella. Ante este imperio del terror, solo queda la confianza ciega en ella.

No es pretender justificar nada, allá cada uno, es querer ver las cosas como son, cimentar una base sólida sobre la que tomar decisiones. 

Mientras tanto, se limitarán a decirte, sutilmente: "supéralo, adáptate, y cállate de una vez", o simplemente te harán el vacío como si nunca hubieras existido, borrado de sus memorias como un error peligroso, una burda e infantil tentación; y eso es progresar en la sociedad, eso es volver al redil, eso es caminar hacia la felicidad de nuevo. Pero esa felicidad llena de sonrisas de plástico ortopédicas no le sirve a quien quiere ser real, solo al que oculta el horror verdadero que mora en lo mas profundo de sus entrañas. Si no miramos a ese abismo, y lo afrontamos, no iremos hacia ningún lugar que valga la pena ir.

Qué es lo que quieren aquellos que buscan joderte, en el fondo?: que te avergüences de tu propia humanidad. Romperte, joder tu integridad como persona.

 

sábado, 6 de junio de 2026

 

Por mucho que no me guste hablar de ciertas maneras, he de hacerlo y mencionarlo. Comprendo que desde otros puntos de vista, sea algo aterrador.

La sociedad en su conjunto está como bajo una serie de encantamientos o hechizos muy poderosos, es decir: hay una forma oficial de interpretar la realidad y lo que no encaja en ella es locura. Otra vez ese tema, sí otra vez, pero es que una y otra vez, me doy de bruces con una realidad que trata de censurarme con medios muy rastreros. 

Lo primero que pretenden esos hechizos para ser efectivos, es robarte tu soberanía sobre ti mismo: "ve y cree en este y este otro, no confíes en ti si no en estas "autoridades" oficializadas del sistema, ya sean de uno u otro tipo"; para ser manipulado, y controlado, necesitan que desconfíes de ti mismo y creas en ellos. 

Te hacen creer que ciertas cosas funcionan de cierta manera y no otra. Cosas de tu cuerpo físico. Que todo es así y asá, y se acabó. Pero no es así. Cada vez que siento la indignación por esas interpretaciones de la realidad "física", no soy yo el que se indigna, si no mi cuerpo. Se está indignando por que esa interpretación oficial que siguen cientos de millones de personas va contra natura, disrupciona nuestra propia salud. Genera una especie de disonancia biológica que nos separa del cuerpo, una disrupción que arrasa con toda coherencia natural: la gente tiende a "usar y tirar" su cuerpo con meros fines hedonistas. Este es el estado de cosas que me rodea. TODO lo que busca esta tan idolatrada sociedad es perpetuar tu ignorancia, tapando la verdad con toda clase de banalidades insignificantes. Todo en ella es una horrible búsqueda de la felicidad y del "amor" que vuelve loco a cualquiera con mas de dos dedos de frente. Siendo algo demencial hasta decir basta, cuando no sabemos ni a donde vamos y elegimos seguir ese camino social, es entonces cuando vemos a donde nos lleva al fracasar en el: a la autodestrucción, de uno u otro modo. A llorar. Y lo sabes coño, claro que lo sabes, lo sabe hasta un bebé. Es una puta mierda, es una mentalidad en ruinas de subsistencia, de guerra. Una indignidad infinita. Y la gente (mayorías) no sabe conscientemente que están bajo asedio.

Cómo no lo vas a saber, tú has venido aquí a saber. ¿Es que ni siquiera vales eso?, ¿ni si quiera te lo mereces, el saber la verdad?. Otra cosa es que no quieras reconocerlo. El único culpable es aquel que no lucha por contrarrestar su ignorancia.

 No busca esta infamia, que conectes contigo mismo, no, busca que conectes con la mente colmena que la dirige, busca tu adaptación. Hay una desconexión, ruptura de la comunicación entre tú y tu cuerpo, muy fuerte, imperantemente vendida como la normalidad, en esta sociedad que vivimos. Esta es parte de la insania colectiva de la que llevo mucho tiempo hablando. A que punto hemos llegado, en el que afrontarnos a nosotros mismos en esto está tan mal visto. Que lo que se hace siempre es lo contrario: todo tipo de huidas hacia paraísos artificiales.


Recordad algo: esto es un espejo de hasta donde llegas. En qué crees, en qué confías?. Pretendes que otros crean igual que tú?, puede que haya fortalezas ahí, pero también debilidades, pretendes viralizarlas?, más de lo que ya está derroida la humanidad?.

Lo poco que puedo hacer es quejarme, y decir que algo está muy mal ahí afuera, tanto como dentro de la genética humana; lo que hay afuera, no es más que un reflejo de nuestra catástrofe interior. Se ha normalizado vivir en la ruina.

Somos, o nos comportamos como seres despedazados, descuartizados. Infantilizados a base de crueles latigazos por una sociedad impenitente. La integridad brilla por su ausencia, la cohesión interior que nos autentifica. Dejarse llevar por la corriente es vivir las consecuencias de esa falta de fe en la visión de un nuestro interior devastado por yo que sé cuales razones pasadas remotas que nos arrancaron de nosotros mismos para convertirnos ni en la mera sombra del ser que somos.

¿Os resulta divertido?, por que a mi la verdad es que me deprime. Si busco a veces la indulgencia en distracciones es por hacer un paréntesis entre tanta evidencia desmoralizadora que me hunde en el desencanto y la desesperanza.

Son fronteras que se expanden. Si uno no vive eso, dudo que haya salido de la guardería mental para niños en la que pretenden que estemos desde la cuna a la tumba, aquellos que la promueven. En qué lugares el principio de soberanía personal es ridiculizado hasta la extenuación?: en las prisiones.

¿Como vas a ver y sentir lo más alto, sin también ser consciente de lo más bajo?. No se puede. Esferas, que se expanden, o comprimen, pequeñas o grandes, pero esferas, de consciencia.

Vivimos dentro de una cúpula de estupidez, incapaces de ver, sentir y vivir las estrellas por el miedo al que dirán, con autocensuras adquiridas arraigadas tan profundo en nuestro subconsciente, que cuando las reventamos, comprendemos cuan bajo hemos caído. Eso solo puede ocurrir bajo un paradigma que desprecia profundamente la vida tal y como se creó. 

 

 

 

 

miércoles, 27 de mayo de 2026

 

 Creo que la humanidad en su mayoría esta degenerada genéticamente. Eso no significa que yo no lo esté, si no que veo que hay algo que no encaja dentro de mí, esa "memoria", de un pasado en el que esa degeneración no existía, digamos.

No es todo negro y blanco, en cambio, es algo mucho más complejo, convulso, enigmático, y misterioso. No es cuestión de irse a relatos bíblicos para encontrar respuestas, es todo más científico y evidente.

Yo no soy el científico que pueda probar nada, en cambio, pero desconfío de la ciencia oficialmente esponsorizada por el sistema, esa está capada, es sistema; y no te puedes fiar de él, si al menos quieres salvar algo de lo que tan profundo ha sido enterrado. Hay intereses por parte de los que tienen la sartén por el mango en que ciertas evidencias no salgan a la luz. Cierta "versión oficial" de la historia ha de ser aceptada y cualquier divergencia, enterrada. ¿Es acaso eso algo raro?, ¿o quien cree ciegamente en las "verdades oficiales", depende de ellas para no derrumbarse mentalmente?. La verdad oficial es un mundo de color de rosa, para niños. El sistema es el papá que todo lo sabe.

El derrumbe mental es clave. Se nos ha educado paternalísticamente para creer ciegamente en el sistema, en las verdades oficiales, en las mentiras que los gobernantes nos sueltan por los medios comprados por individuos que no muestran la cara pero sí sus intenciones.  El gran padre sistema y su dios el dinero que fluye por sus venas no ha de ser cuestionado. Pero por una u otra razón la pérdida de inocencia y por tanto, de fe en tal sistema, puede suceder. El derrumbe mental, sucede; el despertar. Uno siempre parcial, claro, pero despertar; apertura de los ojos y la consciencia a un territorio antes ignorado.

Yo no sé por que estas cosas tan simples, son tan difíciles de comprender por muchos. Supongo que es por que se han transvalorado muchas cosas: servidumbre es fortaleza, rebeldía es debilidad; obediencia es orgullo, desobediencia pusilanimidad. Así hasta el infinito. Eso, y mucho miedo, demasiado miedo, a desentonar entre la muchedumbre adoctrinada. ¿Yo tengo miedo?: sí, a veces mas a veces menos.

Se nos educa para ser niños, y comportarnos, como niños: con nuestro trabajo estable, pasta gansa en el banco, piso zulo pagado, familia e hijos, pero siguiendo siendo niños. Y a los que no eligen eso se les trata como chalados. Ir más allá del paraguas del estado-sistema es sinónimo de locura.

 

Por lo visto soy un chalado, por que las chucherías del sistema para mantenerme en vereda no me seducen. Vivo en la incertidumbre, por que la actitud de la mayoría no me convence. Y experimento la miseria, la soledad, y el desdén ajeno, por que no creo en enterrar la luz de la vida que un día despertó en mí.

La normalidad no es eso, la normalidad es no destacar, no cuestionar, no usar la inteligencia, no creerse "especial", "tu eres esclavo, como todos nosotros lo somos", "miserables nosotros, miserable tu también". Y la mayor normalidad de todas, es ni remotamente considerarnos seres divinos, no por dios, eso no, "eso son tonterías" si "esto que llamamos vida, es un valle de lágrimas". Y a conformarse, a ser una sombra, un ser gris, y a otra cosa mariposa.

No sabéis que lloráis por vuestro pasado remoto perdido, olvidado, enterrado.  

Tampoco es cuestión de creerse uno mas que nadie, es cuestión de aceptar que somos diferentes entre nosotros. Muy diferentes. La igualdad impuesta se ha convertido en nuestra tortura. Podremos tener un cuerpo humano tu y yo, pero mas allá de eso, las diferencias son indescriptibles. Mentales, de consciencia, de alma, de espíritu, de actitud, de todo aquello que se trata de enterrar, escupir, y humillar hasta el más hondo agujero del olvido.  

Es toda esa actitud generalizada que hunde al ser humano medio en un estado de desesperanza subconsciente terrible, que cuando afronta al salir a flote, le hace derrumbarse. Es entonces cuando aparecen los controladores de daños oficiales del sistema, los "profesionales", que saben solucionar los problemas del infinito ser que eres..... jajaja más bien los pastores, buscando meter a las ovejas descarriadas de nuevo en el cercado donde se encuentra el resto del rebaño listo para seguir siendo explotado. Ofreciendo soluciones artificiales inhumanas que van contra la vida y la libertad misma. 

Es una triste distopía en la que vivimos, una más inteligente y sofisticada que las de ficción. Uno puede ser feliz en ella, pero a costa de su ser y su alma verdaderos.

 

 

 

 

martes, 31 de marzo de 2026

 

Es todo muy raro. Vivo un despertar que me lo da todo, y el resto de la existencia, la vivo viendo como me lo arrebata.

Y lo consigue, sí. Muy a mi pesar lo hace y no sé como contrarrestarlo, si es normal, o si no. Aunque no del todo, es como si algo sí fuera temporal, efímero, y se va desvaneciendo, mientras que hay otro algo, que es inmortal. Eso es lo que vino, y se quedó.

Lo que queda, cuando todo lo demás se ha erosionado, por el paso del tiempo.

Y como contraparte queda la supuesta locura, la incomprensión, la soledad, la marginalidad, el sentir que uno no vale nada, cuando lo valió todo, el resentimiento hacia lo aparente, hacia el teatro por seguir con su pantomima, y las insalvables distancias para con la inmensa mayoría de los demás. Queda la fe en todo lo que no se puede compartir, en todo lo que es vida seguir creyendo, aunque lo haga solitariamente. 

¿De qué voy a hablar, si no hay nada más de lo que hacerlo?. 

¿Por qué ocurren estas cosas?; preguntas sin respuestas es lo único que me puedo hacer.

Reivindico la justicia del por qué de todo esto. Aun así tengo un atisbo de temor ante la respuesta. Es como algo ante lo que te preguntan: "¿estás preparado para la respuesta?", y lo único que se me ocurre responder es "¿cómo cojones iba a estarlo?¿. 

¿Hay derecho a esto, a vivir entre la espada y la pared de esta manera?. No lo creo. 

Podré pensar un millón de cosas, teorías, chorradas, interpretaciones, y sentires al respecto, pero en este caso y tema concreto no puedo decir mas que no sé que esta pasando, me siento cojo a la vez. Falta algo. El qué no lo sé.

 

martes, 10 de marzo de 2026

Creer en el sentir, y la lluvia


Esto que comento parece tener que ver con que la vida esta sea una experiencia individualizada interactiva. La diferencia radica entre ser un tu a merced de las circunstancias insignificante, a el universo escucharte y mostrar algo en consecuencia cada vez que tu manifiestas una voluntad sincera de... algo. Cuando menciono lo del "juicio final", a lo que me refiero es a la posibilidad de verte ante el espejo. El juicio final, es tuyo, lo haces tu ante ti mismo, tú juzgas, sobre tu actuar, eso es lo que a mi me parece que ocurre, de algún modo, ya sea en vida o más allá. Proyectar sobre otros en base a esas premisas, y juzgarles, nos condena: no tenemos autoridad para hacerlo. Nadie ni nada la tiene.

Aquí se cree en el sentir selectivamente, se cree en lo que nos beneficia y se descarta aquello que nos perjudica; pero todo ello tiene un sentido total que en su asimilación nos lleva a reconocer el ser completo que negamos ser: las piezas del puzzle que eres que si descartas, queda "incompleto". Yo no sé si hay un finito de piezas con las que crear un puzzle y así poder entendernos, lo que sí se es que hay algo no físico, mental, que nos divide, ilusoriamente; que me divide a mi mismo, ilusoriamente. Sólo puede ser así, una ilusión, porque ¿cómo el infinito va a ser un puzzle, como va a ser dividido?: porque se habrá creído alguna mentira que le haya convenido creer. ¿Pero cómo discernir?... aaa amigo, ahí ya son palabras mayores, y la causa de muchas enemistades. Prueba y error, apuesta y fracaso, y mucha soledad caminando todo ello, no queda otra.

El mundo está comprendido, en su mayoría, de gente fragmentada, supongo, o al menos, es el ejemplo mayoritario mas evidente. No digo que yo no lo esté, si no que reconozco que lo estoy. Al ya reconocer algo raro en el ser ya muestro un comportamiento que es irónicamente, raro para la sociedad: lo normal es esa fragmentación, esa división, lo anormal, es cuestionarla.


El sentir y creer en ese sentir por muy "irracional" que sea es fuga de la tiranía mental del colectivo humano. Si crees en ese sentir, te separa del trance colectivo que siga la humanidad, y el universo parece manifestar en consecuencia, pero claro, no es como pedirle a un genio los tres deseos, si no algo mas parecido al reflejo en un espejo: estas viendo aspectos de ti que tal vez no quisieras ver, o tal vez sí y te asombres. Todo ello es otra cosa mucho más profunda y complicada de entender que habla de la naturaleza incomprendida del ser que somos.... parece que el universo físico manifiesta algo para que veas algo de ti. De formas impredecibles. Da miedo, y cuando no, asombro. ¿Pero de dónde venimos, para someternos a esto?.

 

 

jueves, 19 de febrero de 2026

 

 Casi todo en este mundo esta basado en la esclavitud y la dominación. Domesticación, sometimiento. Tanto es así que el esclavo está orgulloso de serlo, defendiendo su estatus, con saña. La moral del esclavo y su orgullo de prosperar bajo las reglas de una cárcel de la que ni siquiera es consciente de su existencia, lo es todo. Y presumir de ello, como si ese sometimiento fuera garante de una posición de superioridad moral para con el que no le sigue la corriente, aquel consciente de lo que ese postureo trata de ocultar, ya sea consciente, o subconscientemente.

De una u otra forma, lo que oculta es el terror ante la evidencia. Una evidencia aplastante de la que todo hijo de vecino es consciente. Para eso no se necesita ser muy "especial". 

Subconsciente, o consciente. Entiendo que haya mucha gente inconsciente de esto. Que no es consciente de algo, de lo que yo fui consciente. Y va y pasa que de muy joven despierto a la realidad de que la vida no tiene por que ser así, que existe la libertad, que he sido pisoteado. A partir de ahí, mi vida se convierte en un relativo infierno en la tierra.  

Y no es por estar equivocado, si no por haber acertado de lleno: la libertad es algo prohibido. No consiste en estar acertado u equivocado, si no en la libertad de estar equivocado o acertado, independientemente de la verdad sea cual sea. Todo tu ser es libertad, otra cosa es que ni te acuerdes de ella; sea por que te hayas adaptado a un mundo diseñado para esclavizarte, sea para que sumisamente te sometas a una sistematización de tu ser que te canibaliza a cada momento que decidas consentirlo. Miedo, miedo, y mas miedo: desconfianza.

La mas desnuda e inocente confianza es un factor clave en todo este entresijo de sometimiento del ser humano: si este logra desconfiar de si mismo, si lo convences para que lo haga, y visto está que así se hace a escala masiva, la fiesta estará servida para que este acabe siendo un esclavo. Confiará en el sistema que le somete, no en la naturaleza propia que le creó. En que acabas confiando tú?, en tu alma, o en la bota que te pisotea todos los días?. 

Y se vive solo, muy solo, todo esto. Viendo como consentimos, dejarnos llevar por el miedo. Viendo como nadie, inspira nada, que contagie algún atisbo de esperanza. No hay excepciones, no las hay; solo gente triste, fuegos débiles, titileantes, dubitativos, luchando contra el monstruo que busca someternos a todos. Mas triste es ver como algunos acaban apagados y doblegados por él.

El látigo y los palos que tratan de someterte no cesan nunca, pero arrodillarse ante ellos es algo que no me podría perdonar nunca; o tal vez sí, lo mismo soy otro cobarde mas que presume de boquilla. Serlo es lo mismo que no existir, prácticamente. Quien te va a entender, salvo en la lejana distancia que no hace compañía. La libertad es así, una temeridad; quien me iba a haber dicho a mi antaño que para sentirme vivo no solo basta con el alcohol de vez en cuando, no, si no con decir no y llevar la contraria para sentir que al menos, este yo que me contemplo, es alguien digno de ser contemplado, aunque sea solo por mi mismo.

 

 

viernes, 24 de octubre de 2025

 

 Que detestable acaba siendo tanto en lo que he acabado creyendo, para tratar de no hundirme en la mierda. No me extraña que algunos acaben encontrando en la mierda la única compañía digna de mención.

¿Tengo que avergonzarme, o sentirme culpable de sufrir, de pasarlo mal, de sentirme solo, de vivir miseria?. 

Por el amor de dios, NO 

Luego están esos personajes carentes de empatía, que ni idea tienen ni podrían tener de todo aquello por lo que has pasado, en donde todo se reduce a una serie de meras fórmulas matemáticas de mierda en forma de triquiñuelas psicológicas o espirituales profundamente estúpidas que te castigan por ser humano, directamente. Sí, ahí hay mierda, pero si tengo que vivir entre la mierda, prefiero aquella que he mencionado en el primer párrafo. Y a veces, me sale hasta por las orejas. Y estallo, y cometo errores, joder. Soy humano, en un mundo de máquinas y seres perfectos perfectamente olvidables. Uno de los pocos humanos que tratan de seguir siéndolo.

Es como aquello de que uno aguanta el olor de la mierda que caga por que no le queda otra al cagarla, en cambio, el olor de la de los demás, no gracias. 

Al final acabo teniendo razón de que todo es algo mucho mas simple, por muchas parrafadas que haya soltado aquí y allá; que quien suelta parrafadas interminables solo busca complicar las cosas mas y mas, aunque ni siquiera se de cuenta. Da igual, ya se ha dicho bastante. Uno encuentra más paz fuera del género humano, que dentro de el. Fuera de la guerra con los otros por la búsqueda de la comunión humana, solo puede quedar la paz de no necesitarla.

  

martes, 22 de julio de 2025

 

Cuando uno se rebela contra el trabajo, contra trabajar, por sentirse como un esclavo al hacerlo, se reconoce con facilidad qué es aquello que mas se venera, y a lo que mas duele de ser atacado, por que te duele a ti también; pero aun así, me rebelo, por que hay algo que falla, algo que no encaja, en toda esta aparente maquinaria perfecta. "Maquinaria perfecta"... de verdad os lo creéis?. Uno acaba siendo un apestado. Y uno acaba siendo un apestado por que todos sabemos subconscientemente que estamos haciendo algo mal al seguir la dinámica del mundo actual sin cuestionarla; pero da igual, mejor seguir la corriente del miedo imperante y vivir en el infierno, que cuestionarla, y empezar a creer que existimos para algo más que para estar aislados en nuestros negros agujeros, separados de los demás y con el dinero que tengamos en el banco como único colchón en el que reposa nuestra vana esperanza. 

Matas todo tu ser como si de un pedazo de carne caduco se tratara, pero ha tu vanidoso, que tal cosa no puedes conseguir, pues eres inmortal.  

Esa es la tristeza, esa es la ruina, en la que se encuentra sumida esta humanidad, o sociedad; la ruina de vivir en el sentimiento y la consciencia de que no puedes contar con los demás para nada, o casi nada; que si te sales de los raíles serás duramente castigado, por ellos, al vivir su ausencia en tu camino. Y te dejarán morir, por que eres un inútil, para ellos. Si te ayudan, es para que seas como ellos, no para alentar tu diferencia. Ni mucho menos, tu rebeldía. Su mundo se derrumbaría si lo hicieran.

Abrid los ojos, y contemplad, las cenizas de este mundo destruido al que llamáis vuestro hogar. Por que si tal lo consideráis vuestro hogar, entonces es que el infierno es el justo lugar en el que habéis de vivir. Ese es el precio que hay que pagar por despertar.

Bienvenidos al desierto, de lo real. 

 Qué severidad que yo me temo a mi mismo en mi incomprensible actitud, que esconde una rebeldía y madurez que si me llego a atrever a comprender puede llegar a inducirme asombro; "¿puedo llegar a ser tan grande?". Pero para asombrarme he de ser valiente, valiente en esta soledad. En donde la recompensa de la valentía parece ser una muerte solitaria. Aunque eso simplemente es un estado de pesimismo mental...

¿Vivimos una vida de verdad, o una vida de mierda?. Tal no se mide en infelicidad o felicidad, si no en autenticidad. 

 


martes, 15 de julio de 2025

 

Si te importa demasiado lo que otros piensen y digan de tí, es que aquello en lo que has elegido creer no vale para absolutamente nada. Si necesitas debatirlo, convencer a alguien sobre ello, ahí tienes el síntoma que lo delata. Si aquello en lo que crees vale de verdad, dará una fortaleza interna, que no puedes compartir. El mundo esta lleno de discursos de gente débil internamente: cuanto más largo el discurso, más débil el que lo da. 

Esta todo en manos del destino, algo superior a mi ego. Discursos de ego. Nada tienen que hacer.

Y esto tiene que ver con que lo mejor es que cuando eso en lo que crees es realmente bueno, no lo elijes, te elije ello a ti: has vivido algo que te ha hecho creer, algo que ha sucedido, inesperado, impredecible, no escrito en ningún lenguaje humano. Y no será una moda pasajera de esas que tanto abundan "afuera" que adoptas por conveniencia o "resonancia", ni aunque tal dure miles de años. Por que eso es perderse en ese "afuera". "Afuera" no hay nada por lo que perderse. Podrán haber buenas cosas "afuera", pero "perderme" no considero sea una de ellas. 

En todo ello podrás sentirte perdido, pero lo estarás infinitamente más si pierdes el tiempo buscando afuera, en ese trance hipnótico colectivo del "encajar para ser aceptado", lo que no quieres encontrar adentro. 

Queremos que otros despierten de nuestro sueño, creyendo que nuestro autoengaño es el autoengaño de otros, les decimos que hay un camino para ello, que hay un libro, que tienen que leer, que hemos escrito, pero nos encontramos con que millones de personas han pensado y hecho lo mismo. ¿Cual es el cierto, entre esos millones?: ninguno, ni siquiera el nuestro. El ego, ese libro, ni voz ni voto tiene, y me alegro de que así sea, es algo muy inteligente, una barrera natural contra la vanidad humana.


 

 

martes, 10 de junio de 2025

 

El amor incondicional es la única forma digna de tratar a los demás, tanto como a mi mismo. Pero que pasa, que no se hace, o se hace a duras penas. Me encuentro con el ejemplo opuesto constantemente, tanto, que cuando me descuido, acabo practicándolo también. 

Los que abren la boca la abren para moldear al otro a su antojo y semejanza, y los que se callan, consciente u inconscientemente, parecen ser los más prácticos de todos, por una serie de motivos que se perciben indirectamente: respeto y tolerancia hacia el diferente. Reconocer esa practicidad pasiva, podría considerarse sabiduría. Pero mucho ojo de buscarla que es lo mismo que buscar colocarse de ella como si de una droga de las bien duras se tratara; se sube a la cabeza con suma rapidez, pues es agua en medio del desierto; una ebriedad que lleva a la apestosa soberbia con una facilidad asombrosa. Delgada puede ser la linea que separa a la sabiduría del maltrato.

 Los que abren la boca viven en un mundo personal infeliz: abrámosla para moldearlo hacia nuestra felicidad. ¿Pero cuanta vanidad acabamos ejerciendo en el proceso?, ¿cuanta tiranía del pequeño dictador mental de nuestra cabeza pretendemos ejercer al no respetar que exista aquello que tanto despreciamos?, ¿cuanto sufrimos vanamente por conseguir muchas cosas que son abiertamente imposibles de lograr?, cosas sobre las que reflexionar... 

 Yo me pregunto por cuanto tiempo vais a buscar excusas para separarnos, los que hagáis todo esto que comento. Excusas para dividirnos, en clases, categorías, rebaños, en "este" o "el otro" + su adjetivo correspondiente. Para sentirte tú mejor, mas sabio, más listo, mas puro, y el otro un pedazo de mierda, sea como sea, haga lo que haga. Por que por mucho que tratéis de elevaros sobre la mierda, a mi más bien me parece que lo que hacéis es huir de ella. La mierda va a seguir estando ahí, es parte de ti, eres tú. Y no hay una separación entre tu y la mierda a menos de que te la inventes en tu cabeza, creas esa mentira, y te la acabes creyendo. Por mucho que creáis que todo eso lo hacéis por el bien de los demás. Y por mucho que lo creáis, lo mismo estáis haciendo mas mal que bien. Por que por muy especiales que nos creamos, con poco que hablemos ya creamos un agujero en el que creernos separados del resto del mundo, aunque lo miremos desde una ilusoria posición de superioridad consciente. 

No se puede dividir al infinito, no se puede categorizar lo que eres, lo que somos, lo que no tiene limites. No puedes ser un puñado de tristes palabras, ¿entiendes?. Sólo a través de la mentira y el autoengaño se consigue alimentar tal ilusión.

 Ya te digo yo por experiencia que el conocimiento, la sabiduría, y la expansión de la consciencia, se sube mucho a la cabeza, y si nos dejamos llevar, acabamos comportándonos como auténticos gilipollas con mucha facilidad. Lo digo y te lo cuento, por si te interesa e importa. Tampoco hay que hacer frases hechas perfectas impactantes una tras otra. A veces, lo mundano importa más que lo celestial, según pille el momento. 

 Qué fácil es juzgar a los demás, y qué difícil reconocer que nuestro juicio no tiene validez alguna más que para reconocer la frustración que nos produce que el otro no haga nuestra santa (e infame) voluntad. Acaba siendo más sagrado el respeto al otro, que nuestro sentimiento de sacralidad por lo que sea que hayamos vivido. Podremos sentir a dios adentro, pero si no hacemos ni una mierda por que también haya algo de ese dios afuera.....

Respetas, pisoteas, venganza, pacificación?, tú elijes. 

Todos los que se etiquetan de guerreros, nunca encontrarán la paz. En la guerra no hay paz. En la paz hay paz. Da igual que en este mundo haya una guerra contra la vida misma, contra ti, tu ser, tu alma, tu consciencia, da igual, ya sé lo que pasa. Que si no haces paz, habrá guerra. Y es una decisión dura de tomar, mirarnos al espejo y ver qué demonios estamos haciendo al respecto, y qué ridículo disfraz de superhéroe cibernético nos habíamos puesto. 

¿Qué necesidad había de disfrazarse?, ¿qué necesidad del esperpento?. Cuidado con el sacrosanto guerrerito de luminosa espada (postureo), que para existir necesita de enemigos, reales o inventados; cuando estos cesan de existir se encuentra con que el peor enemigo de todos era el mismo, por eso la lucha que pretenden algunos ha de ser eterna, utópica; tal se interpone entre ellos y el espejo: ¿huir de la dualidad polarizante, siendo dualista polarizado?. No se puede rellenar el vacío, con más vacío. Pues pasa, día sí, día también. En fin. 

Aun así, las palabras no valen absolutamente nada, la verborrea no vale nada, lo que valen son los actos; nuestros actos nos definen. Así que no te fíes de mí, de la fachada, fíate de mis acciones, si acaso, y ya convienes que pensar.

 Más espejo que mirar. 

 

 

 

lunes, 28 de abril de 2025


Si tú algún día me has amado mejor de lo que yo te amé, ya eres mejor que yo. Alentarás la vida, y no la muerte. Serás ejemplo, inspiración a seguir. El resto es el circo muerto de este mundo, la charlatanería vacía de tantos que se creen iluminados, su juicio injusto y carente de autoridad lleno de sangre y latigazos hacia ti, ese correr a toda pastilla dando vueltas en círculos hacia ningún lugar, la nada.

 Fíate tu de esos listos que a poco que les lleves la contraria te dan la patada dejándote con esa sensación fría como el hielo en el corazón, buscando subsistir en las cámaras de eco de sus gigantescos egos, proclamando a su vez que carecen de ellos; fíate de los hastiados que odian el mundo por no entenderlo y no entenderse lo suficiente, adalides de la luz y la verdad, y cae en el abismo con ellos, en su maltrato al inocente, al ignorante, al que puede elegir saber o no saber libremente; fíate de esos iluminados, que todas las malditas verdades de su mundo y cabeza no valen nada si pretenden que te entren en la cabeza con la violencia verbal esa de la que se creen tan justificados de utilizar en honor a su verdad subjetiva personal que interpretan como universal.

Que insidia mas enorme, que interpretan equivocadamente el uso de cierta delicadeza, tacto, sensibilidad y empatía, en la comunicación de cierta idea, con la negación de lo evidente. No, no, no, y no. Reniego de todos vosotros, reniego de lo que fuí yo también. Un intratable hijodeputa en su momento, un iluminado cegado por su verdad personal. 

 Supongo que aún me siento atraído por esa gente por que soy igual que ellos, en muchos aspectos. Una rareza, y ciertas rarezas son atractivas, alentando un sentido de esperanza que nunca ha ofrecido salida alguna al drama de esta vida. Todo fue una ilusión, un puñado de sucedáneos disfrazados de rebeldía. 

Al menos veo algo en ellos que no me gusta ver en mí.

 Fíate que yo también he fracasado de esa misma exacta manera cayendo en la vanidad, y peor aun, en la soberbia. Si la puta ideología y racionalidad domina tu vida, algo estás haciendo mal. Libre es la gente de hacer lo que les de la gana, claro; libre albedrío. Pero todo el mundo se pasa el tiempo pidiendo cosas que no se merecen, eso ya no es sólo ámbito del tipo de gente de la que he hablado en párrafos anteriores. 

Pides ser escuchado, pero no escuchas a nadie, por que te crees un sabelotodo?: ahí te encuentras. Pedir, pedir, pedir sin dar una puta mierda. Todo el mundo quiere que le den el mundo entero sin merecerse ni la vuelta de la esquina de una calle cualquiera. Las excepciones son muy raras. 

Estamos como cencerros. Y ni siquiera nos damos cuenta de ello.



miércoles, 9 de abril de 2025

 

La gente no suele entender que hayan sentimientos más grandes que toda la realidad física que vivimos aquí; tanto, que dejan a esta en ridículo. Es irónico, pues esa misma gente aspira a eso: "amor", "ideales", "comunión", "conexión", "contacto", etc... pero bajo sus propias condiciones. "Amor condicional" es ley humana. Amor incondicional es amor divino.
 

Y puedes sentirlo, claro que sí, joder. El cómo no sé, pero que puedes, sí.


Yo he vivido el amor divino, otra cosa es que sí, lo haya manifestado como humano. Pero he vivido lo que es el amor divino y eso es algo que me define para siempre.


Despertar real = Inadaptación. Obviamente, no puedes adaptarte a algo, que pretende someterte, por que eres consciente de esa intención.

 

 

jueves, 13 de marzo de 2025

 

 Me suelo hacer ciertas preguntas, al respecto del por qué vivo lo que vivo, o del por qué elegí esta forma tan "anormal" de vivir. Me las suelo hacer por que caigo con facilidad en el desánimo, producto de la evidencia que me rodea: nadie hace lo que hago, las excepciones, una minoría demasiado pequeña.

 Lo primero que me suele venir a la cabeza es que, si no lo hubiera hecho, si no hubiera tomado ciertas actitudes, no habría "abierto los ojos" de la manera en la que lo he hecho, no podría autoconocerme tan en profundidad. Sí, el miedo te advierte de una cosa, mientras que te guía hacia otra; pero, ¿de qué manera interpretarlo?. Suelo contemplar dos formas: la básica, la generalizada, basada en la supervivencia del cuerpo físico, aquella que todo el que se cree que es alguien "cuerdo", practica. 

Luego esta la otra, y ahí entramos en palabras mayores. La otra, la que intercalo con la básica en ocasiones, te permite ir más allá de la vida y de la muerte: reconocer que los límites de la vida son barreras mentales que de algún bizarro modo, te has autoimpuesto como forma de "seguridad mental"; es decir, algo parecido a la amnesia postraumática, cuando a veces, sucede. El miedo está ahí, por supuesto, pero está ahí para decirte a la cara cuanto temes auto conocerte.

 

Entonces, ¿qué?. ¿Qué demonios está pasando?. Millones y millones de seres humanos no trascienden esa barrera la cual ha parecido surgir, a modo de defensa natural contra un supuesto evento traumático. Cuál es ese evento traumático es la pregunta, si es que existe de verdad. Luego uno puede acabar pensando que este es solo un simple sueño en el que me demuestro a mi mismo cuanto estoy dispuesto a luchar por recuperarme de tal amnesia.... voluntaria?. Acabar reconociendo eso tal vez sea lo más terrorífico del asunto.

Por qué es tan fácil perderse (en el sueño), y por qué tan difícil autoconocerse?. Supongo que tiene que ver con el proceso de reconocimiento de la existencia de algún tipo de herida, algo mucho más trascendente que cualquier herida emocional a nivel humano, es algo situado a un nivel superior, paradójicamente mas profundo de nuestro ser, el único ser que existe, si se puede decir así. ¿Es esta vida esa herida?; no lo sé de seguro, pero me lo pregunto.

TODO aquí en esta miserable sociedad está destinado a que distraigas tu atención de tu centro fundamental. TODO. Y da bastante asco reconocerlo, la verdad. Acercarse a ese centro fundamental nuestro es como acercar la mano a una estrella: devasta nuestro ego con una facilidad tremenda; cada vez que nos acercamos un poco, volvemos arrastras. Supongo que por que eso a lo que nos aferramos, no es lo importante, no es lo que somos. La vida sigue siendo una frivolidad sin sentido por dejarnos llevar por la corriente de tanta distracción, y tanto humano distraído. Fuera de eso, tiene, sentido, por supuesto. Sólo tenemos que aceptar que de verdad lo tiene, para ti a tu manera y poco más.

Mucha gente ha hablado de esto y se ha creído profunda al hacerlo, pero tengo claro que todos nos hemos quedado en la superficie sin ir mucho más allá. Hay algo que se nos escapa y no sabemos comunicar. La procesión y los fuegos de artificio o naturales inefables va por dentro, ya. Pero aun así, fracasamos horriblemente al tratar de transmitir prácticamente nada de lo que pretendemos transmitir. Fijaos cuan bajo se puede caer con el simple hecho de llamar dormido, a otro, y considerarse uno, despierto. Uno solo parece sentir que ha despertado con respecto a su estado previo personal de letargo, poco más. Pero aun así, podrás seguir experimentando otros despertares, tal vez, infinitamente... ¿Quien es el dormido, quien es el despierto?: todos y ninguno.

 

 

sábado, 15 de febrero de 2025

Dios existe, Dios es real.

 

Tan real como tú quieras que sea. Ese es el problema, y la solución a la vez.

Que poco tiene que ver todo esto con elucubraciones cerebrales vacías sobre si puede o no ser así, que poco tiene que ver con ser más plano que un sello para llegar a él. Al final no es ahí donde sientes a ese dios, es mas abajo; y cuando quieres ir hacia arriba para alcanzarlo, acabas reconociendo lo bajo que has caído.

Es entonces, cuando caes de rodillas en lágrimas. Y ves lo que hay. Tu pequeñez, la de todos, y que puedes vivir algo mejor que el horrible ejemplo imperante humano de este planeta.

Que este mundo sea un oscuro agujero es sólo una excusa para sentirse acompañado en nuestra propia oscuridad.

Pero al menos, ves lo que hay. Es importante, ver lo que hay. Importa, ver qué se pretende aquí, y cuanto dista de la gloria del ser que podemos vivir todos.

Apreciación, adoración, reconocimiento de lo que ya es y hemos enterrado, olvidado y negado. Religiones que nos dividen y distancian de ello; doctrinas, ideologías, filosofías, ciencias, que también dividen y evidencian nuestra indecisión y falta de compromiso: la comodidad de vivir en un limbo de irresponsabilidad y que "los demás decidan por nosotros". Entidades oscuras demoníacas que lo son por que creen más en dios que el creyente más devoto..... no existe el mal absoluto, sin lo contrario. Garantizado.

Todo esto es real. Y lo es por que la realidad no es un concepto plano bidimensional definido y conceptualizado por nuestros patéticos intelectos. Eso son las trampas. Eso son los engaños, en los que, como creyentes en nuestra falsa independencia, y falso control de nuestros destinos, hemos caído. Pero dime tu a mí que niño no se tropieza y cae alguna vez. Y para qué está el amor si no entonces, para acariciarle y decirle que el dolor de la caída pasará.

Formamos parte de la rebelión contra lo que es, sin darnos cuenta siquiera. Es una elección, tomada antes o después. Inocencia, ingenuidad, o libre albedrío, ese regalo que se nos dio, para acabar reconociendo que las lágrimas que caen de nuestros ojos contienen más verdad que toda la basura que se vende aquí para tratar de arreglar un mundo devastado futilmente. Pero bueno, no es el mundo el que está devastado, somos nosotros los que lo estamos, qué coño va a ser el "mundo"..

Es el único principio que vale la pena reconocer para empezar a redimirse realmente, lo demás.... ya se sabe que es lo demás, soma pura y dura, para gente feliz.

 

 

martes, 17 de diciembre de 2024

 

 ¿Vamos a ver, por qué coño me "enamoro" de la gente que más me acaba maltratando?¿.

Es como ese royo que tanto se discutía en la temática mgtow y que en ciertas ocasiones comenté directamente con las mujeres a las que me pretendía ligar, o que me ligué (lustros ha de aquello): "si vemos a alguien que consideramos torcido, el reto es enderezarlo, y con el amor, creemos que le haremos cambiar; si por casualidad vencemos, el aburrimiento empezará a hacer acto de presencia, por lo que abanonaremos a esa persona que nunca amamos para buscar a la siguiente víctima con la que probarnos a nosotros mísmos nuestra valía, en esta salvaje selva sin reglas plagada de caníbales". 

Que ilusos, tanto ellas, como yo. 

Luego ignorando a la gente buena, que realmente me encuentro o me rodea, por que "me aburren", por que no plantean ningún reto, por que no son seductores; masoquismo, síndrome de estocolmo, o su puta madre, dichoso sea el aburrimiento que te hace meter la mano en un horno en marcha para disfrutar de la quemadura. El pelígro de caer seducido por palabrería vacía. Intelectual, espiritual, filosófica, mística, trascendental.... es el peligro, de engañarse con superficies, el peligro de encontrarte a un monstruo detrás de tanta literatura mental e inteligencia con la que se disfrace. Muchísimas mujeres son así, les gusta mas la marcha de los maltratadores que un tonto un chupachús; si algúna vez os habéis preguntado por qué, ahí tenéis la respuesta. Para ellas, tanto como para mí, es mejor recibir hostias, que caricias.

Seré gilipollas?..

Al final, en ocasiones yo no era menos maltratador que el que me maltrató. El "amor", esa excusa inexistente en el acto real de interacción con esas personas, esa utopía que era totalmente contraria a la guerra por cambiarnos el uno al otro.

Qué coño cambiar al otro, qué cojones lavarle el cerebro, qué mierda eso de hacerle sentir culpable de ser como cojones sea, y disculpen las palabrotas. Pero qué reputa mierda es todo ese royo narciególatra que apesta y no me entero o enteré?¿?.

Y no se llegó a nada, claro, testimonio es la historia y los cadáveres que quedaron atrás. Cada vez que resucité o pretendí resucitar a alguno de esos cadáveres me acabé arrepintiendo. Los zombis no son buenos compañeros de viaje, por algo será.



lunes, 18 de noviembre de 2024

 

Me hace gracia ese término psicológico tan de moda que he oído mencionar de vez en cuando a algunas personas a las que simplemente no les encajan ciertas perspectivas ajenas, la "disonancia cognitiva".

Es como si a un robot le metieras código que no sabe interpretar con su inteligencia artificial. Sigue siendo un robot al dudar que ese otro código pueda generar algo mas allá del suyo propio. Ese robot cree falsamente que solo el suyo puede representar aquello que interpreta como "lo real". Cuando ese robot es capaz de saltarse su código y sus reglas inviolables es cuando trasciende su propia existencialidad.

Su propia intelectualización de la realidad interpretada es su prisión, o liberación, da igual... si aquello a lo que tendemos a llamar libertad siempre suelen ser otras cadenas mas placenteras que las que nos hayamos quitado.

Me parece algo tremendamente cómico, por eso me rodeo de paradojas, por ser un buscador de la verdad.

Ser un buscador de la verdad significa no encontrarla definitivamente nunca, ahí tienes una gran verdad. Ves la paradoja?. La verdadera verdad, está, por encima de la verdad misma.

Desde hace ya décadas que llevo experimentando que el camino infinito hacia la verdad esta lleno de paradojas, contradicciones, "disonancias cognitivas". Por eso hablo en paradojas. O al menos, lo intento. Por que cuando no lo consigo, es cuando fracaso en mi intento de reconexión o cercanía para con lo que siento que es la verdad. El flujo eléctrico o la resistencia del mismo me indican mi error o mi acierto, en ese desbloqueo del ser infinito que soy más allá de la limitada ilusión de creerse ser un ser humano.

 

Todo lo que no es ego, es esa disonancia cognitiva. Para que haya la posibilidad de que exista muerte del ego, su trascendencia, ha de haber disonancia cognitiva paradójica a la fuerza. Quien quiere perpetuar su ego huye de esto.

El ser que somos, es una disonancia cognitiva para el ser que ilusoriamente nos creemos que somos: la identidad, el ego, la memoria => el espacio-tiempo.


¿Qué es el "deja vu", o qué parece indicar ser?: el deja vu es la paradoja de que la vida que vives sólo puedes sentir que la vives linealmente si te olvidas del ser real que eres: uno no lineal que cuando imagina recuerda, y vive realmente. Uno que recuerda eternamente, fuera del espacio y del tiempo. Recuerda todo por que lo ha vivido todo, sin haber vivido nada a la vez. Para que no se atropellen y sobrepongan unas vivencias sobre otras se genera el espacio tiempo lineal este que vivimos. Focalizarse, es espacio-temporalizarse. Potencialidad infinita.


Y así... la coherencia cognitiva humana es incoherencia cognitiva eterna. El pensar bicameral alimentado por la paradoja. La ilusión no es la realidad, tal es la realidad de la ilusión, al ser nosotros el padre de la misma, la consciencia?. Algo así.



domingo, 10 de noviembre de 2024

 

¿Qué necesidad puedo tener de defender mi postura ante nadie?. Hablo de mirarse uno al espejo para autoconocerse mejor, pero a veces se me escapa ese detalle, pues son tantas cosas las que uno ha de tener en cuenta para hacerlo consecuentemente... 

¿Qué necesidad puede tener cualquiera, de afirmarse ante los demás?, ¿Qué necesidad de batirse en duelo con nadie, para dirimir quien es el ganador?: la sensación intrínseca de debilidad es la responsable.

Los que más combaten, los que más guerrean, los que más buscan de ser validados fuera de si mismos, son los más débiles de todos. Eso seguro, y me lo aplico. ¿Qué es esa desesperación de clavar cimientos externos en medio de una tierra de arenas movedizas?: ¿está usté loco?, ¿o lo está el planeta entero?; eso mismo que está pasando y algunos no nos damos ni cuenta. Claro, no todos miramos la vida con los mismos ojos, tenemos intereses y pasiones diferentes, que nos pueden llevar a esa necesidad de validación externa mas acusada que la de muchos otros a los que ni siquiera se les plantea el tema por la cabeza.

Buena idea sobre la que reflexionar.

 

Puede sonar a psicología barata, pero toda persona falta de cariño puede llegar con facilidad a esa necesidad de afirmación a través de la argumentación intelectual. Yo siempre he sido uno más de ellos. Estas cosas son armas de doble filo, pues no es de muy buena educación el usar tales argumentos en contra de personas que han vivido experiencias desagradables en la vida, que te marcan, traumatizan, agrían tu caracter, y hunden tu autoestima por los suelos.

Sí, joder, esas cosas pasan. No me vengáis con la soberana estupidez de que no puede ocurrir, y que si ocurre solo es culpa tuya. No me seáis gilipollas. A veces las cosas pasan y punto, mas allá de buscar culpables. Es esa necesidad de culpabilizar al otro y sentirnos adalides de la justicia la que más ha arruinado al mundo, tal y como lo conocemos.Y lo seguirá haciendo, claro. Tirar piedras a otro siendo un pecador de la misma condición. Y habrán quienes se pregunten por qué las mismas historias, se repiten una y otra vez.

Lo normalizado, es lo que se repite; esa búsqueda de validación, dada la brutal frialdad del mundo este que hemos creado entre todos, en el que nos hemos educado para no soportarnos a nosotros mismos primero, y para no soportar a nadie más, después, que dude de nosotros.

No hay mucho a lo que aferrarse, por no decir que no hay nada a lo que aferrarse. Y eso es buena señal, al contrario de lo que pueda llegarse a pensar. No hay nada en esos territorios, sobre todo externos, donde lo busqué, el asunto va de otra cosa, por lo visto. Todo esto me lo recuerda de nuevo. Es decir, por qué demonios me enfado por ser cuestionado por alguien?: por débil, por negar mi debilidad, por negar mi humanidad. Contemplar esa debilidad me libera de ella, de la necesidad de defenderla; ironía tras ironía, paradoja tras paradoja, se vive la verdad, se vive en verdad, una que nada tiene que ver con convencer a nadie de nada, para con ello reafirmar tu debilidad interior. Tu debilidad interior no quiere ser reafirmada por que no quiere que reafirmes una mentira, y que encima te la creas. Tu debilidad está ahí, para decirte que no eres débil. Afuera, esta todo patas arriba. Fíate tú de ese afuera.

La calidez que brindemos en el trato a una persona nos define mucho más de lo que pensaba; toda frialdad intelectual disfrazada de verdades absolutas que lleguemos a utilizar no será mas que un desprecio a la evidencia que la otra persona vive, y la evidencia a su vez, de la fría existencia que nosotros vivimos también, pues, le damos al otro de nuestra propia medicina?, no hijo no, eso no sirve de nada, y lo sabes; pero aún así, dale que te pego con la misma cantinela, dale que te pego con el desprecio a un mundo que te ignora. Si la calidez abre puertas, la frialdad las cierra. ¿Obvio, no?.

Hay que joderse, con la maldita tiranía de la razón, esa paloterapia de la que tanto me he, y otros, se sienten, justificados a utilizar para enderezar "árboles torcidos" ajenos a su "excelsa" vida. Excelsas vidas llenas de miserias y mierda humana, de hipocresías variopintas; llenas de normalidad, de lo que nos hace humanos, y no vengadores justicieros infalibles. Somos falibles, somos humanos, y Válgame que cada vez que no lo creí cometí un error. Usé aquello que nunca funcionó en mi por parte de otros: ningunear la experiencia ajena a cambio de someterles a la mía propia. 

La metodología de un tirano. Lo malo, es que somos demasiados. Al menos, hay actos sencillamente universales que dejan todo intento frio de poner en vereda al otro como el propio ridículo que se nos da tan bien hacer sin darnos cuenta siquiera.



jueves, 31 de octubre de 2024

 

Hay que reconocer cuanta gente en este mundo va en contra de las posibilidades de la vida tal y como las ejercemos aquí, abogando por el infantilismo del retorno al útero, a la "fuente", a la inocencia.

 "Ser" algo en donde exista la posibilidad de sufrir o equivocarse, es un error para algunos. Sentir que uno supera adversidades, también entonces, por que si no existen tales... qué progreso puede haber?. 

 

Nada, mejor que no exista nada, entonces, ni posibilidad de vivir ni nada, para ellos. Vuélvete "pa" la fuente, y olvídate de que tienes poder alguno, como en esta vida. Hazte la pobre víctima, y representa bien el papel, pues no es más que eso, un rol. Un rol que te duele representar, por que estas haciendo algo que, realmente, no quieres hacer. Y acaba viviéndolo, experimentando las consecuencias de creer así. Constantemente se nos vende por los "inteligentes y despiertos" que reniegan de la vida, el retorno, el mirar atrás, el dar pasos de cangrejo, el decir no constantemente a lo que es, el decirse no a sí mismos.... pues somos todo lo que existe.... todo es una manifestación de nuestro ser, simbólica, metafórica, sentida y con sentido; no hay otra, o al menos, yo no lo veo de otra manera que me resulte coherente y me permita encontrar la paz entre tanto rebelde de si mismo a contracorriente. Entre tanto dolor y tanto dolido. Que cuanto menos abrazas a tu supuesto enemigo, más te duele. Cuanto más reniegas de él, de su mera posibilidad de que pueda existir, menos paz encuentras. El único estado posible del ser de esta gente, es el estado de guerra perpetuo, de sufrimiento, de tristeza, de esperanza en un futuro prometido autocreado y autoalimentado imposible de manifestar, extraño y ajeno al presente, que este ya está para darnos de latigazos hasta el fin de los días.... con cualquier excusa externa, con ese ansia desesperada por querer sufrir, por querer que las cosas no sean como son; no hay otra, que la paz, ya "aparecerá por arte de magia" en algún paraíso prometido más allá de esta triste realidad tridimensional. En fin.

Todo es un teatro, para que te veas a ti mismo, eso pretendo decir. Un teatro. Tu eres tanto tu paraíso como tu mayor infierno, y todo lo que haya entremedias. Pero que va, no tienes ese poder, verdad?, que alguien de ahí afuera te dice que no y le crees por que te da la gana... arbitrio, conveniencia, elección... que mayor y mas evidente argumento a favor de toda esta historia?, que otros te digan como pensar y como actuar, ¡Claro!; a piñón fijo hasta que la cadena a la que te ataste y sobre la que pedaleas, se rompa, y punto, claro.

Incoherencias, divisiones, estridencias, negaciones, huidas hacia ninguna parte, hacia otro estado del ser de auto masturbación eterna, tal vez, yo que sé, pero la cuestión es quejarse sin fin, hasta la hora de la muerte. 

¿Qué triste, no?, tanto victimismo que no lleva a nada. Nada más que al bucle de la auto negación. Cuando negamos lo que es, nos negamos a nosotros mismos, por que nosotros no "somos" algo "separado de lo que es". Que ironía venga separarse de lo que sucede, para encontrar "libertad" (cadenas mas placenteras en realidad) ; que ironía venga quejarse de la separación y las dualidades, perpetuándolas.... 

Luego nadie tiene la culpa de nada, claro; pues el que así se declare no tendrá poder alguno. Eso queda garantizado. No aceptar parte de ella es no tenerlo, al fin y al cabo. Esta gente no quiere trascender, no quiere nada, ni siquiera a si mismos.

 Ya decía yo que lo de auto conocerse es una máscara que algunos venden de cara a la galería para parecer serios en sus intenciones y ocultar que su camino va en dirección diametralmente opuesta a ese autoconocimiento. Lo hagan consciente, o subconscientemente, el resultado es el mismo.

Luego viene el odio y el desprecio producto de su desenmascaración. El fin de un estatus quo artificial, disfrazado de seductora "libertad", pero nunca puede haber tal si no hay responsabilidad voluntariamente aceptada para soportarla.


viernes, 18 de octubre de 2024

 

 Sufres.... , y sufres por hacer cosas que realmente no quieres hacer.

Sufres... por hacer cosas que crees que quieres hacer pero realmente no quieres hacer.


Quien es ese "aquel", que no quiere que hagas lo que haces, y que te hace sufrir?.

Quien eres tú, que sufres, y ni siquiera lo cuestionas por considerarlo el pan de cada día, lo normal?.


Quién eres?¿, quien es "aquél"?¿.


Esa elección, la elección de sufrir. Pero aun así la sigo eligiendo... sin darme cuenta siquiera.

Al final, lo que me acaba pareciendo que más importa no es sufrir o no, si no darle excesiva importancia a ambas cosas. Buscar una perfección imposible y fantasiosa, una severidad para con uno mismo irreal y surrealista que no hace más que someterme a mi mismo a un juicio continuo lleno de desamor por mi propia humanidad. 

El mundo podrá estar lleno de malos ejemplos, de gente en busca de panaceas y soluciones definitivas que No existen más que en sus idealizaciones, pues no se conocen a si mismos lo suficiente como para al menos reconocer que ni son esas formulas matemáticas que creen que son, y que no son limitados, si no infinitos. 

Un ser viviente, no un ser mecánico predecible, al que administrar recetas desfasadas que se aplicaron otros en medio de su desesperación por no querer estar consigo mismos en los momentos duros. 





jueves, 10 de octubre de 2024

La normalización de la magia negra.

Si te dicen que la "sabiduría verdadera" ha de ser "ocultada y preservada", descuida, que es magia negra lo que están ocultando y preservando. Si crees que el conocimiento a ser usado por una "élite" con el fin de manipular la voluntad de otras personas importa más que el perdón y el amor usable por todos, haces magia negra. Y así ha sido durante milenios, desde que existe historia escrita. Todo el mundo está basado en el uso de magia negra, prácticamente. La excepción a esto es insignificante, por eso nada va a mejor.

 El amor por el dinero antes que el amor por el prójimo, es magia negra. Que tu dios sea el saldo de tu cuenta corriente antes que dios mismo, es magia negra. Si por la pasta, vendes tu alma al diablo, haces magia negra.

 Si haces magia negra, haces magia negra. Es dejar correr a través de tí, un flujo de oscuridad, o de luz, punto. Y cada acto que hagamos, cuenta, por nimio que sea. De hecho, muchos de nuestros comportamientos comunes y corrientes, que hemos mamado toda la vida, son tal. Ya que en lo que se basan es en la pretensión de pisotear la soberanía personal de otra persona para subyugarla a tu voluntad. Por ejemplo, todas las discusiones esas que acaban violentamente por querer tener la razón sobre el otro sin evidencia convincente, forman parte de esa burda magia negra. 

 Se de ello por que no hago más que hablar de cosas que no puedo probar, y en el proceso, yo también he caído en la mala voluntad de castigar al otro por no creerme o entenderme, a ver, perfecto no soy.

 La sabiduría verdadera es evidente e incuestionable como los rayos del sol que nos caen del cielo todos los días, no necesita ocultarse, no hay que iniciarse en nada para verla. Otra cosa es que nos tapemos los ojos por que esos rayos del sol nos hagan daño.